
Nos declaramos en alerta ante las situaciones que vuelven a posicionar doctrinas de carácter punitivo hacia las niñeces y adolescencias que viven en sectores populares cuando deberíamos estar promoviendo La Ley de Garantía Integral, especialmente en su cumplimiento territorial a través de las Oficinas Locales de Niñez OLN, (Ley 21.430).
Estamos aún ante un Estado subsidiario, que sigue entregando Derechos mediante el rol que le compete a las familias, imprimiendo, una carga en condiciones de desigualdad y pobreza de la que el Estado/gobierno no se hace cargo. Es más, la informalidad laboral, la precariedad habitacional, la disminución de recursos en ámbitos como la salud, la educación van impactando al conjunto de los sectores populares.
En este marco, es que el día 15 de mayo Organizaciones de la Sociedad Civil nos convocamos a reflexionar, con el objetivo de problematizar colectivamente, las posibilidades reales de participación protagónica de niñas, niños y adolescentes, frente al avance de lógicas adultocéntricas, punitivas y conservadoras, para seguir Co-construyendo una agenda colectiva de posicionamiento y acción. Consideramos que las niñeces y adolescencias, están en contextos culturales adultocéntricos, que limitan una mirada de ellos y ellas como sujetos de derechos, profundizando una relación “proteccionista”, perdiendo de vista el ejercer un trabajo desde las potencialidades y capacidades de niños niñas y adolescentes y que ello requiere procesos, más allá de proyectos puntuales. En este periodo de sus vidas están aprendiendo responsabilidad, especialmente del ejemplo del “deber” que tienen los adultos/as a ejercer derechos y demandar al Estado/gobierno. Se reconoce que en la actualidad se ha posicionado un discurso de las niñas y niños como un peligro y que hay un avance de enfoques conservadores de ciertas iglesias evangélicas en esta perspectiva, que ponen en riesgo a las niñeces con posiciones hegemónicas que criminalizan a las niñeces y adolescencias. Frente a la violencia en el ámbito escolar, consideramos que lo que está ocurriendo al interior de algunos establecimientos educacionales, es parte de los contextos y realidades que las niñeces y adolescencias están viviendo en la vida cotidiana de sus hogares, de sus comunidades y lo que los medios de comunicación están instalando más allá de dicha institucionalidad. Para ello, el Estado/gobierno tiene el deber de garantizar un reconocimiento a las diversas formas de expresión de las opiniones en los asuntos que afecten su vida cotidiana, así como garantizar espacios seguros y de cuidado tanto en espacios institucionales como en la protesta pacífica y donde a través de la participación activa y el protagonismo de la niñez, aprendan lo que es la democracia.
Con relación a la participación, consideramos que en la actualidad es posible reconocer que existe participación sin incidencia real en las municipalidades, colegios, los barrios y que carecen de programas de acompañamiento comunitario, en las juntas de vecinos, las familias como co-garantes, en los organismos internacionales como el Comité de Ginebra, las OLN, Consejos Consultivos (Nacional y Regional) donde las niñeces han expresado sus opiniones, pero que carecen de respuestas que permitan el diálogo que lleve a respuestas concretas.
Las formas decorativas de participación operan a través de diversas formas como reuniones con dirigentes garantes sin respuestas, a través de exponer a la niñez sin procesos que realmente respeten su participación. No existen instancias de devolución de información o acuerdos de manera simplificada y hay una disminución de recursos para el funcionamiento de entidades de trabajo con niñeces que acompañan procesos faltando a los compromisos adquiridos bajo la promulgación de la Ley de Garantía.
Mientras, se carece de una formación académica de profesionales aliadas a las niñeces y adolescencias. El compromiso de algunos profesionales con la niñez, es más desde un compromiso personal y se requiere profesionales que actúen colectivamente.
En la actualidad el panorama es complejo, pues se observan organizaciones de la sociedad civil, temerosas ante la movilización, exigencia y denuncia de las irregularidades del sistema que atenta contra las niñeces y adolescencias. También se visualizan desesperanzas en relación al impacto que tuvo la pandemia y el proceso desarrollado en el proceso de la Convención Constituyente donde se desarrollaron aportes fundamentales desde y con las niñeces y adolescencias.
Las políticas públicas reactivas centradas en problemáticas sociales en perspectiva solamente “preventiva”, renuncian a la Promoción de Derechos, especialmente desde los territorios y con prácticas adultocéntricas que romantizan las acciones realizadas por la niñez, pero las vacían de su carácter político.
Finalmente, consideramos que nuestro trabajo como sociedad civil debe articularse más allá de las licitaciones del Estado/Gobierno y por ello nos comprometemos a dar continuidad a espacios de “expresión concreta desde y con las niñeces y adolescencias”, acercar los temas contingentes de la Ley de Garantía y Oficinas Locales de Niñez y adolescencia (21.430), relevando aquellos temas manifestados como de interés por los propios niños, niñas y adolescentes (como el derecho a un ambiente sano y la defensa territorial), que faciliten un protagonismo real y releven su incidencia.
Acompañar la formación continua de niñeces y adolescencias, recogiendo y construyendo aprendizajes desde las experiencias, valorando trabajar desde la primera niñez con arraigo comunitario.
En términos de incidencia en las políticas de niñez y Adolescencia, renovamos el compromiso de profundizar en el conocimiento de la Ley 21430 desde una mirada crítica para considerarla un piso en la promoción y garantía de derechos. Acompañaremos procesos de incidencia internacional como es el caso de la elaboración del Informe Alterno de aplicación de la Convención de derechos del niño en Chile.
Frente al adultocentrismo es fundamental promover cambios estructurales y en ello proponemos dar continuidad a los encuentros INTERGENERACIONALES para que haya espacios de escucha, de trabajo colectivo que promueva un cambio cultural desde la base. Reconocemos la importancia de los Medios de Comunicación la realización de campañas de sensibilización comunicacional usando medios alternativos, para promover espacios que inviten a al reflexión critica también de aquellos que se encuentran en procesos de formación de base comunitaria en la academia.
Santiago 17 de Mayo 2026 – www.movilizandonos.cl

